El Outdoor Training persigue potenciar las habilidades laborales y personales de los trabajadores mediante una metodología vivencial basada en el aprendizaje a través de la experiencia directa.
Escalar una montaña, vadear un río, realizar juegos de estrategia o construir un iglú en la nieve son algunas de las actividades que se pueden realizar en un curso outdoor. El objetivo no es otro que lograr que los asistentes desarrollen determinadas habilidades que luego puedan ser aprovechadas en su vida profesional.